A la gente le encanta sentarse afuera con sus perros en The Bearded Pig, un restaurante en Jacksonville, Florida. Pero a finales del año pasado, los dueños del restaurante se enteraron de que estaban violando las reglas locales. En Jacksonville, solo se permitían perros de servicio entrenados para ayudar a las personas en los restaurantes. El codueño, Chad Munsey, no quería prohibir la entrada a los perros.
“Los perros son parte de la familia”, dice.
Munsey ayudó a convencer a los líderes locales de cambiar las reglas. Ahora los restaurantes en Jacksonville pueden pedir un permiso para tener patios al aire libre donde se admitan perros.
A mucha gente le encanta no tener que dejar a sus mascotas en casa cuando salen a comer. Pero a otros no les gusta comer cerca de perros, que pueden ser ruidosos o babear mucho.