A Rebecca Asaro le encanta ser bombera en la Ciudad de Nueva York. Sus compañeros de trabajo son algunos de sus amigos más cercanos. Y puede ayudar a los demás.
“No se siente como un trabajo”, dice.
Tres de los hermanos de Rebecca, Carl Jr., Matt y Marc, también son bomberos. Es la forma en que mantienen vivo el recuerdo de su papá.
Su padre, Carl, fue uno de los 343 bomberos que murieron intentando salvar vidas el 11 de septiembre de 2001. Ese día se conoce ahora como el 9/11. Es uno de los días más tristes en la historia de los Estados Unidos.