¿Quieres una pizza gratis? ¿Qué tal un juego nuevo? ¿O tal vez un puñado de billetes? Algunos padres, escuelas y tiendas ofrecen premios como estos por sacar buenas notas.
Muchos dicen que recompensar a los estudiantes es una idea inteligente. Creen que les da a los niños una meta por la que luchar. Eso podría hacer que los estudiantes quieran estudiar más.
Pero algunos maestros y padres creen que las recompensas envían un mensaje equivocado. Les preocupa que los niños piensen que lo único que importa son las notas. Además, las recompensas pueden ser injustas para los estudiantes que se esfuerzan, pero no sacan solo A.